Vientos de cambio

pastorais2El peculiar clima que estamos pasando en Chihuahua, con lapsos de caluroso sol intercalados con días nublados de fuertes y helados vientos, me ha hecho pensar en esos vientos de cambio que todos queremos, aunque quizá no todos luchamos por ellos; todos deseamos un mundo mejor en el cual veamos superadas las grandes carencias y deficiencias que encontramos en nuestro mundo, sobre todo en cuanto a la justicia social y la paz. Puede haber incluso cierta melancolía mezclada con esos deseos, casi como si escucháramos Wind of Change de Scorpions, sueños e ilusiones surgiendo en los corazones de la gente de nuestro tiempo que quiere seguir creyendo en que son posibles tiempos mejores para nuestros pueblos, inspiraciones audaces que llevan a muchos a la lucha por lo que creen más justo y necesario; pero esos movimientos que nacen una y otra vez en la historia de los hombres chocan con la dura realidad haciéndose pedazos, muchos al perder la fuerza que los impulsaba otros al verse convertidos en aquello que pretendían superar.

¿Por qué sucede esto? ¿por qué tanto a nivel social como personal tantos sueños rotos? ¿por qué las cosas siguen sin mejorar? Quizá estamos ignorando un factor muy importante, uno que no deberíamos subestimar, es una realidad que el mal es un misterio, algo que penetra en los hombres y los hace suyos inclinándolos a toda clase de injusticias. Este mal nos conduce al error de pensar que somos absolutamente autónomos y ello nos lleva a creer que solos podemos hacer un mundo mejor, que nosotros creamos lo bueno, que nosotros decidimos lo que es malo, que somos los únicos dueños de nuestro destino. Gran error, estamos omitiendo una condición de la que participamos todos los seres humanos, el hecho de que nuestra vida es un don, la hemos recibido gratuitamente y con ella una gran responsabilidad (casi como dijo Ben Parker el tío de Spiderman: “un gran poder viene con una gran responsabilidad”), la de buscar y respetar un bien que nos supera, que está más allá de nosotros y al cual no podemos modificar, ya lo decía San Pablo “Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” (1 Corintios 4,7).

pentecostes[1]Sí, lo que tenemos que cambiar antes que nada es el corazón del hombre, dejarse conquistar por la gran verdad de que todos coexistimos gracias a que Alguien nos ha dado la vida, de que no podemos hacer con ella lo que queramos, de que se nos ha dado con un propósito muy claro: hacer el bien. Si nuestra vida se deja llevar por un viento contrario a esto terminará estrellándose contra la realidad siempre presente del mal, y terminaremos convirtiéndonos en aquello que tanto odiábamos, ocuparemos el lugar de los tiranos que queríamos destronar…hay que luchar, sí, pero hacerlo de la manera correcta. Por eso quiero recordar otros vientos de cambio, de signo diferente, pero más fuertes, un viento capaz de transformar al hombre y empujarlo hacia una aventura mayor, “el viento sopla donde quiere, oyes su rumor, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va, lo mismo sucede con el que nace del Espíritu” (Juan 3,8), Jesús de Nazaret nos ha invitado a ser hombres del Espíritu, de esos que se dejan guiar por el Espíritu Santo sin importar las consecuencias, son los que cambian el mundo y lo hacen mejor, los que defienden la verdadera justicia (Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Teresa de Calcuta, Juan Pablo II, etc.), así lo señaló también el insigne pensador mexicano José Vasconcelos, quien dijo “por mi raza hablará el Espíritu”.

Pidamos incesantemente en la oración ese viento del Espíritu, ese soplo de vida, que transformó a los primeros discípulos en valientes pregoneros de la verdad, en gigantes de la caridad, en mensajeros de esperanza.

“De repente vino del cielo un ruido, semejante a un viento impetuoso, y llenó toda la casa donde se encontraban. Entonces aparecieron lenguas como de fuego que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Espíritu Santo.” (Hechos 2,2-4b)

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